Recordar sin leer el pasado

El punto débil de una memoria de pantalla no son solo los datos. Es el camino de vuelta hasta ellos. Así está construido DejaVu para que recordar no te pida nada, mirar atrás te necesite a ti y borrar borre de verdad.

Por el equipo de DejaVuPublicado el 19 de octubre de 20264 min de lectura

En resumen

  • La clave que abre tu memoria está protegida por el Secure Enclave de tu Mac y solo se usa con Touch ID (o con tu contraseña, según el nivel que elijas).
  • La parte de DejaVu que recuerda solo tiene una clave pública: suficiente para cifrar, nunca para leer el pasado.
  • Cada día tiene su propia clave. Al borrar un día se destruye su clave, así que las imágenes, el texto y el índice de búsqueda se vuelven ilegibles a la vez, incluso en una copia antigua.

En 2024, la primera versión preliminar de Microsoft Recall dio una lección a toda la industria: cifrar un historial de pantalla no basta si cualquier programa que se ejecute con tu usuario puede volver a leerlo. DejaVu se diseñó en torno a esa lección. Este artículo explica cómo, sin rodeos, y con los límites que creemos que debes conocer.

Dos tareas, dos juegos de claves

DejaVu hace dos cosas distintas, y no tienen los mismos poderes.

Recordar funciona todo el día, en segundo plano, sin pedirte nada. Necesita escribir tu memoria.

Mirar atrás —buscar, recorrer la línea de tiempo, abrir un momento— ocurre cuando tú lo pides. Necesita leer tu memoria.

Por eso, la parte que recuerda solo recibe lo que necesita para cifrar: una clave pública. Puede sellar momentos nuevos, pero no tiene nada que pueda abrir el pasado. Un software espía que la observara no encontraría forma de leer tu historial.

La clave, en el chip

La clave que puede leer tu memoria nunca se guarda como un archivo que se pueda copiar. Está envuelta por otra clave que vive en el Secure Enclave de tu Mac, el chip de seguridad integrado en Apple silicon. Esa clave no se puede exportar ni copiar a otro equipo, y para usarla tienes que estar tú: Touch ID o tu contraseña, según el nivel que elijas.

Nivel Quién puede abrir tu memoria
Estándar Tú, con Touch ID, o cualquiera que sepa la contraseña de este Mac
Estricto Solo una huella registrada en Touch ID
Código DejaVu Touch ID y un código propio de DejaVu

Lo decimos claramente: en el nivel Estándar, la contraseña de tu Mac también abre tu memoria. Si otra persona la conoce, elige Estricto o Código DejaVu.

Sesiones cortas

Cuando abres tu memoria, no se queda abierta. Se vuelve a bloquear tras un par de minutos sin actividad, en cuanto se bloquea la pantalla o tu Mac entra en reposo, y poco después de que cierres sus ventanas. El Touch ID con el que desbloqueas el Mac nunca se reutiliza: abrir tu memoria siempre lo vuelve a pedir. Al bloquearse, las claves se borran de la RAM y se descartan las imágenes en caché.

No hay ninguna puerta trasera que se lo salte: ni servidor local, ni interfaz de programación, ni esquema de URL o atajo que lea tu memoria sin Touch ID.

Una clave por día, para que borrar sea real

En un SSD, borrar un archivo no garantiza que desaparezca: pueden sobrevivir copias en lugares a los que no tienes acceso. El único borrado en el que puedes confiar es destruir la clave.

Por eso DejaVu da a cada día su propia clave, y también a cada tramo de 10 minutos de imágenes. El texto y el índice de búsqueda viven en una base de datos cifrada por día; las imágenes, en segmentos sellados fotograma a fotograma. Cuando se borra un día —porque lo borras tú o porque es más antiguo de lo que elegiste conservar—, lo primero que se destruye es su clave. Las imágenes, el texto y el índice se vuelven ilegibles a la vez, incluso en una copia hecha antes.

Dentro de un mismo día, olvidar un momento también limpia el índice de búsqueda, así que lo que borraste no se puede encontrar buscándolo.

Una carpeta que macOS protege, fuera de tus copias

Tu memoria vive en el contenedor propio de DejaVu, en el que macOS no deja entrar a otras apps. Es una segunda barrera, no la primera: la primera es el cifrado. La carpeta también está excluida de Time Machine y de Spotlight, así que ni una copia antigua ni una búsqueda del sistema devuelven nada.

Nada que enviar, nada enviado

DejaVu no tiene cuenta, ni nube, ni analítica. Nunca usa el micrófono ni el sonido del sistema, y nunca guarda lo que escribes. Tus recuerdos nunca salen de tu Mac.

De qué no puede protegerte DejaVu

Preferimos decirlo a que lo descubras tú:

  • Si alguien te obliga a usar tu dedo, verá tu memoria. Si ese riesgo existe para ti, guarda menos.
  • Un malware que ya esté funcionando mientras miras atrás podría ver lo que hay en tu pantalla, igual que podría verla en cualquier otro momento.
  • Lo que exportas deja de estar protegido por el chip de tu Mac. Guarda las exportaciones en un lugar seguro.
  • Un atacante con control total de macOS, y con sus protecciones desactivadas, puede hacer cualquier cosa.

Si quieres ver cómo responden otras apps a las mismas preguntas, nuestra lista de privacidad para memorias de pantalla las repasa una a una.

Preguntas

¿Puede abrir mi memoria de DejaVu alguien que sepa la contraseña de mi Mac?

En el nivel Estándar, sí, como en la mayoría de las apps para Mac que usan Touch ID con la contraseña como alternativa. Elige Estricto (solo Touch ID) o Código DejaVu (Touch ID más un código propio) si otra persona conoce tu contraseña.

¿Y si me roban el Mac?

Tu memoria está cifrada y su clave no puede salir del Secure Enclave de tu Mac. Sin tu dedo —o sin tu contraseña, en el nivel Estándar— no se puede abrir.

¿Qué pasa si cambio de Mac?

Durante la configuración, DejaVu te ofrece una clave de recuperación para que la anotes. Sin ella, una memoria no se puede abrir en otro Mac: es el precio de una clave que nunca sale del chip.

¿Mi memoria está en mis copias de Time Machine?

No. La carpeta de DejaVu está excluida de Time Machine, así que una copia de seguridad antigua no puede devolver algo que hayas borrado.